Composición y funciones
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Los organismos fundamentales que componen la historia de Salazar son, tradicionalmente, su Junta General y, tras las Nuevas Ordenanzas de 1976, el consejo Censor, además de los Quiñones.

La Junta es la genuina representante de la Universidad de Salazar.

En las primeras Ordenanzas de 1552, aparecen distribuidos por Quiñones el siguiente número de personas: por Ochagavía, trece. Por Atabea comparecieron dos de Izalzu, tres de Oronz, cuatro de Ibilcieta, tres de Sarriés, dos de Güesa, tres de Igal, dos de Iciz, dos de Uscarrés, uno de Gallués, tres de Izal y uno de Ripalda, o sea, un total de veintiséis. Por Errartea estuvieron presentes cuatro por Jaurrieta, cinco por Ezcároz y cinco por Esparza, esto es, catorce Junteros. Así, en esta ocasión se congregaron en la Ermita de Santa Lucía en Ibilcieta cincuenta y tres representantes.
Sin embargo, ya en las Ordenanzas posteriores, las de 1704, únicamente aparecen dieciocho personas "con voz y voto decisivo".

Con motivo del pacto aprobatorio de las Ordenanzas municipalistas de 1932 se conservó el número de dieciocho Vocales.

Las siguientes Ordenanzas, las de 1952, variaron el nombre, y en lugar de designarles Vocales se les denominó Diputados.

Finalmente, las Nuevas Ordenanzas de 1976 establecen la conservación del número de dieciocho, denominándoles Diputados o Junteros, y vuelve la estructura tradicional de distribución por Quiñones, correspondiendo al Quiñón Ochagavía, seis; al Quiñón Errartea, en razón de dos Diputados por cada Villa, otros seis; y en cuanto a la presencia en Junta del Quiñón Atabea corresponden a las Villas de Oronz e Izalzu, dos Diputados, a las de Gallués, Iciz, Uscarrés e Izal, otros dos en total; y a las Villas de Güesa, Igal, Ripalda , Ibilcieta y Sarriés, en conjunto, también dos.

De este modo, son seis Diputados o Junteros quienes representan a cada Quiñón en la Junta.

 

Funciones

Desde las primeras Ordenanzas, se establece la finalidad de la Junta: tratar y negociar las cosas necesarias y tocantes al bien común de la Tierra y el Valle. Posteriores Ordenanzas atribuyen a la Junta la administración de todos los bienes y derechos y la regulación del aprovechamiento y disfrute de dichos bienes.

Históricamente, las sesiones de la Junta, secretas y a puerta cerrada, gozaban de la formalidad de quienes asistían, los Diputados, que tenían que acudir con capa salacenca "debiendo estar en todo momento sentados y cubiertos con sombrero". Estos aspectos ya no tienen vigencia, en la actualidad.

Las Juntas Generales o de Tablas:

Se trata de las reuniones más importantes que tienen los miembros de la Junta, en las que se resuelven problemas de auténtica trascendencia para los intereses de la Comunidad. El número de reuniones ha ido variando a lo largo de los siglos, y en la actualidad, se establecen en la última quincena de cada trimestre. La regulación de las Juntas Extraordinarias, cuya convocatoria es potestativa del Presidente o Alcalde Mayor, son el resultado de circunstancias de emergencia, y, por tanto, han de considerarse como tales todas las que se celebren fuera de las fechas para las Juntas Generales o de Tablas.

Atribuciones de la Junta:

La Junta, presidida por su "Alcalde Mayor y Capitán de Guerra de todos los salacencos", tiene o ha tenido las siguientes atribuciones:

  • relacionarse con las autoridades superiores
  • practicar "averiguaciones" de asuntos de interés para el Valle
  • inspeccionar y reconocer los Puertos y cuidar del mantenimiento de guardas en los mismos
  • pagar los derechos de los procesos judiciales en los que interviene el Valle
  • preocuparse del exterminio de lobos, osos y jabalíes
  • perseguir a ladrones y fugitivos
  • buscar a l@s vecinos extraviad@s en el monte
  • subvencionar a l@s salacenc@s embargad@s fuera de Salazar
  • defender a l@s salacenc@s atacad@s por ladrones
  • ayudar a l@s damnificad@s en sus viviendas por algún incendio
  • ayudar en el pago de la "conducción" de médico y boticario
  • proporcionar "los árboles que se utilicen para construcción y reconstrucción de viviendas y bordas"


Miembros

La Junta General del Valle, como tal Agrupación Tradicional, se compone desde tiempo inmemorial de personas denominadas Junter@s (1552), Diputad@s (1704), y en la actualidad, Diputad@s o Junter@s (1976).
El número de Junter@s en el siglo XVI era de cincuenta y tres, pasando luego, en el siglo XVIII a dieciocho; número éste que se perpetuó, sin alteración, hasta hoy.

El mandato, en tanto el nombramiento fue municipal, coincidía y terminaba con la correspondiente gestión como Corporativo. Tras las Nuevas Ordenanzas de 1976, al plazo aparece fijado por seis años, renovándose la Junta por mitad cada tres años.

Destaca, dentro de las tradiciones históricas de Salazar, la toma de posesión del Alcalde Mayor que comienza con la obligación de levantar "la bara" en la Iglesia Parroquial del pueblo a donde fuere a oír misa de medianoche el día primero de Pascua; y al día siguiente, el día de San Esteban, después del mediodía, en la Casa Concejil de Ezcároz, otorgaba juramento y se le daba posesión del oficio de Alcalde Mayor y Capitán del Valle.

En las Nuevas Ordenanzas se recogen cinco condiciones para ser Diputado:

  • ser mayor de edad
  • ser nativo del Valle o casado con nativa
  • tener Casa y residir efectivamente nueve meses al año
  • no hallarse en deuda con la Junta
  • no ser funcionario del Estado, Provincia o Municipio, además de no ser empleado de la propia Junta.

Respecto al procedimiento de la elección, son los Ayuntamientos y las Juntas de Veintena, Quincena y Oncena, en unión de los Concejos Abiertos, por Quiñones, quienes realizan tal elección. En la actualidad, con motivo de haber acordado el Parlamento Foral el 4 de julio de 1979 que se suspenden las funciones de las Juntas de Oncena, Quincena y Veintena en los Ayuntamientos, los Diputados han de ser elegidos por los Municipios en funciones de Veintenantes, con el quórum reglamentario.

El derecho básico de los Diputados es, naturalmente, a ser convocados y citados a las sesiones de la Junta, con la antelación fijada en las Ordenanzas.
El sistema de votar acostumbrado es verbal, habitualmente por consentimiento tácito o movimiento afirmativo o negativo de la cabeza. Y la costumbre de firmar en el libro de actas se desarrolla con arreglo al mismo orden observado a la hora de votar, sentándose cada miembro de la Junta junto a la mesa, frente al Presidente, y siendo el último en firmar el Presidente.

La principal de las obligaciones es la de defender los intereses del Valle de Salazar y, por supuesto, la asistencia a todos los actos, ya deliberativos en cuanto precisan la voz y el voto de los Diputados a fin de formar la voluntad de la Junta General, o ya formales como son las gestiones oficiales representando a la Junta dentro de la Comunidad, como las inspecciones forestales o de obras públicas que se estén realizando, o las revisiones internacionales de Mugas, o actos religiosos como la asistencia a la eucaristía el día de la Romería a las Nieves, o fuera de Salazar, como antes se ha indicado, ya en Bardenas o ya en Pamplona, o donde hubiere necesidad de acudir en defensa de Salazar.

Censores de Cuentas:
Las Nuevas Ordenanzas de Salazar recogen un nuevo Órgano para el estudio previo de las cuentas generales: el Consejo Censor. Está compuesto por seis Vocales que representan a los Quiñones. Los preside el Vocal que resulta elegido presidente siguiendo el orden tradicional de los tres Quiñones.

Empleados:
El personal al servicio de la administración de la Junta General del Valle de Salazar aparece institucionalizado tardíamente en la historia de la Comunidad.
La figura del Depositario es la primera de la que se tiene noticia, y corresponde a la época en que se encontraban vigentes las Ordenanzas de 1704. En las Ordenanzas de 1932, 1952 y 1976 se regulan, además de las funciones del Depositario, las correspondientes al Secretario y a los Guardas.